Casi un par de semanas atrás dejamos Colombia. Nos enamoró y atrapó de manera sobrenatural... pero después de 5 semanas tocaba ir a Ecuador. Con mucha pena nos dejamos el norte, pero volveremos a la vuelta.
La entrada a Ecuador fue muy bacana, con control policial incluído en el que me empezaron a sacar muchas cosicas de la mochila (habéis sentido alguna vez odio e ira? podría explicaros esa sensación), un policía bastante tontolaba que afirmó que me gustaban las armas, basándose en mi navaja multiusos y un periódico que llevaba (eres tonto? o como diría el chavo, o "llegaste tarde a la repartición de cerebros?")(apuesto por lo segundo). Y nada, nuestra primera parada fue Ibarra, ciudad "blanca" a la que dicen que siempre vuelve uno. Creo que no volveré nunca. Bueno, creo no... no volveré nunca.
Después fuimos a Otavalo, pueblito conocido por su mercado dominical. Nos perdimos el del sábado, pero vimos el de a diario. Desde allí nos escapamos hasta un mirador, el parque cóndor (donde tienen aves que se rehabilitan para luego liberarlas), y a una cascadica. También pudimos deleitarnos con la laguna de Cuicocha,ubicada en el cráter extinto de un volcán. Preciosas vistas!
La gente de Otavalo tiene mucho que decir...
Con el volcán Imbabura de fondo
Laguna de la CuicochaEl siguiente destino fue la capi, Quito. Me sorprendió muy gratamente, ya que la ciudad parece tener cierto "orden". La ciudad vieja, o centro, muymuymuy bonito, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Me acerqué a la mitad del mundo (ese día cada uno fue por su lado).. curioso!
Mujer conjuntando cholas y chal, en Quito
Por Quito
Atardecer en Quito
En la mitad del mundoDespués marchamos para Latacunga, donde pudimos hacer una excursión a la laguna Quilotoa (también en un cráter de un volcán, muy bonita) y al Parque Nacional del Cotopaxi. El tiempo no nos acompañó nada... en la laguna tuvimos que darnos la vuelta a la hora y media por la niebla (que desapareció después totalmente), y en el Cotopaxi... pudimos llegar al glaciar, pero no lo vimos despejado... una pena.
Laguna Quilotoa
"Y tú qué mirás?", me preguntaba la alpaca
En el glaciar del Cotopaxi
En el refugio del Cotopaxi
Ayer estuvimos en Baños. Lugar que ofrece mucho para hacer (rafting, puenting, excursiones a caballo, bici, etc...) pero atestado de turistas. A mí me echaba para atrás un poco. De todas formas, pillamos unas bicis y fuimos a ver varias cascadas, la más brutal el "Pailón del diablo".
Cascada "Manto de la novia"Y ahorita os escribo desde Guaranda, una ciudad ecuatoriana sacada del mismísimo infierno (pero literal). Nuestra excusa para estar en este lugar, es el acercarnos a Salinas, un pueblito donde hay una cooperativa que Arkaitz quiere conocer. A ver qué se tercia. Y eso sí, después... huiremos hacia Montañita, en la costa.
Y así andamos, recorriendo Ecuador....
Atrás quedaron los días en Medellín. Después de casi una semanita allá, dejamos a Ana en Medellín y a Txema de vuelta a Madrid. De nuevo pasamos a perder a parte del equipo y continuamos nuestra marcha. Muchas gracias por estos días juntos, Ana y Txema, todo un placer!
Nuestro viaje prosiguió rumbo a Popayán, una de las ciudades coloniales más bonitas del país según dicen. En el bus íbamos tan sopas que casi continuamos hasta Pasto, una ciudad muy al sur, cerca de la frontera ecuatoriana.
Popayán
En Popayán pasamos varios días tranquilitos, conociendo el Parque Nacional Puracé. Teníamos la intención de llegar hasta el volcán, a 4760m. Tras dos horicas de subida, aquello empezó a nublarse y a mí ya no me daba ninguna buena espina... así que nos dimos la vuelta.
Volcán Puracé de fondo
Aprovechamos para conocer el mercado de Silvia, un pueblito cerca de Popayán, donde acuden indígenas a vender frutas y verduras. Auténticos ellos todos! y cómo no, tuvimos el placer de conocer a Silvia, una pamplonica cooperante. Si es que tendríamos que hacer nuestro propio programa de "navarricos por el mundo". Muchas gracias por todo Silvia!
Después fuimos rumbo a San Agustín, donde fuimos acogidos por el señor Mario en su hostal. Increíble! como en nuestra propia casa. Y yo además tengo ya la vida resuelta; cuando Mario se quede viudo dentro de 20 años, yo volveré a Colombia a regentar con él el hostal. Teníais razón, me casaré y me quedaré en sudamérica...
Por San Agustín, más excursiones para conocer los alrededores, curiosas esculturas, cascadas y paseo a caballo.... un lugar muy tranquilo donde dio mucha penita marcharse.

Cascada
Otra excursión a caballo
Después proseguimos hacia el desierto de la Tatacoa. Nos encantó! la única pena que llovió la noche anterior de conocerlo, y fue un barrizal muy majo aquello... y a pesar de la lluvia que nos acompañó durante el paseo, lo disfrutamos de igual modo.
Desierto de la Tatacoa
A que mola? es tan bacano...
Y ahorita estamos en Mocoa, al sur. Llegamos hoy de madrugada y siendo diplomática, diré que el lugar donde hemos dormido era austero. Eso sí, a la mañana hemos huido como las ratas en busca de algo más acogedor. Muy grotesco el momento en el que el tipo del "Hotel Residencial su casa" (que eso no era ni hotel, ni mucho menos residencial), posaba en el marco de la puerta, (diría yo que en un amago de resultar erótico), haciendo alarde de su barriga tapado de cintura para abajo con una toalla blanca, tampoco muy larga. He dado gracias a que no hacía buena ventolera, par diez! quién posa así a la 1 de la madrugada?
Y cómo olvidar el trayecto de bus hasta Mocoa! tuvimos nuestra primera experiencia en un retén de la policía colombiana. Qué divertido se presentaba el momento de revisar las mochilas. Y más divertido cuando el policía te empieza a sacar la barra metálica de la mochila de su lugar pensando "qué clase de artilugio es éste", y abres la boca diciendo "ayyy no, no me saque la barra metálica de la mochila, es para la espalda" (o traducido a "no me jodas sacándome la barra, que me descojonas toda la mochila, o luego arderé en deseos de matarte"), y según lo acabas de decir, te das cuenta de la cagada que acabas de cometer.. y te salta el niñato de turno de 21 años (porque son unos mocos) "documentación". Le das un fusil a un niño y ya se cree Rambo. Pero eso sí, para amenizar el rato, te viene otro policía (con su enorme fusil que dices "eh, aleja eso de mi pierna") y te empieza a preguntar cosas como "a dónde vas? de dónde eres? y qué le parece Colombia?".. SURREALISTA SEÑORES!. Así una no se puede olvidar de su tierra, ni de todos los controles que ha sufrido en su vida. Eso sí, siempre desde la amabilidad, y no desde la hostilidad....
Tras abandonar Cartago, dejamos a Eneko y Ioana rumbo a Panamá, y el resto (Ana,Txema, Arkaitz y yo) decidimos viajar por el famoso eje cafetero... precioso!
En Cartago, como en un piso de estudiantes de la universidad... de la vidaPrimero fuimos rumbo a Salento, pueblito muy bonito (su fama le precede), aunque turístico. Desde donde pudimos acercarnos al Valle de Cocora, muy bonito también, a la par de curioso, ya que está repleto de palmas de cera.. y choca un poco el paisaje. Pero bien merecida la visita. Un día de caminata en busca de una cascada, y la otra de paseo a caballo (mi caballo era... chan chan.. RAMBO! jajajaja). Muy agustico la verdad, disfrutando como enanos.
Salento
Valle de Cocora
Los jinetes del apocalipsis en el valle de Cocora
No satisfechos con el viaje, fuimos en busca de otro pueblito parecido, rodeado de naturaleza. Aparecimos en Santuario, un pueblito donde tooooooodo el mundo sabía lo que hacíamos (incluso unos niños se nos acercaron el primer día asombrados por la perilla de Arkaitz, y después de hablar con ellos, uno nos dijo "Hasta mañana... mañana en el mismo sitio" jajaja). Y fuimos a conocer el Parque Natural Tatamá. Dormimos en un sitio rodeado de paz y tranquilidad... para hacer una excursión de 7 horas para ver una cascada también... todo precioso!
Parque Natural Tatamá
Como los elfos, comiendo lembas XDDespués nos subimos hacia Medellín, donde vive ahorita Ana. Es increíble escuchar la realidad en la que viven acá. Una ciudad con un contexto muy violento (hechos muy duros que te parecen increíbles que puedan ser reales), y que a pesar de todo... disfrutan de la vida al máximo, queriendo "sobrevivir" a toda la mierda que los rodea, que no es poca.
Una comuna de Medellín
Y hoy pillamos un bus nocturno de 12 maravillosas horas hasta Popayán, hacia el sur de Colombia...
Después de conocer un poquito más de Colombia te preguntas, "y de qué coño me quejo yo?" A pesar de todo.. este país te enamora, por sus gentes (indescriptible, de verdad) y sus paisajes...
Cada día que pasa este país hace que te enamores más y más de él. La gente me tiene prendada con su amabilidad y sus "a la orden".
La primera semanica la pasamos Arkaitz y yo solos, conociendo Bogotá, San Gil y Villa de Leyva. Bogotá, con su barrio de La Candelaria... precioso. Calles adoquinadas, con casitas de colores, calles con mensajes y las primeras visiones de personas esnifando disolvente... conociendo otras realidades! gente que te quiere vender incienso para conseguir algún pesito, y en el caso de que no le compres, te ofrece amablemente marihuana o cocaína, por si te convence más, jajajajaja. Ciudad harta de policías (menudos trabucos que se llevan...) y una manera de hablar (la del país en general) que hace que me sienta más cerca de casa, con sus "ica/ico" (un tiempico, ahoritica..)
La Candelaria, Bogotá
San Gil, "ciudad" rodeada de naturaleza, donde practicar deportes de riesgo y alguna excursión que hacer. Conocimos la cascada de San Juan Curí. Alquilamos unas bicis y tras recorrer 22 km, pudimos maravillarnos con ella. Bañito y a disfrutar! lo mejor fue la vuelta, que nos pilló el diluvio universal y llegamos al hostal chipiadicos... hasta las bragas tuve que escurrirme! jajajaja. Pero mereció la pena, disfrutando como enanos mientras nos empapábamos. También nos acercamos a Barichara, un precioso pueblito colonial, y al Parque Natural El Gallineral, repleto de árboles con "barbas"... muy bonitos.
Cascada de San Juan Curí
Barichara
Villa de Leyva era un lugar de ensueño. Un pueblito muy muy bonito, rodeado de naturaleza y sitios bonitos que visitar. Era como para quedarse una semanita de total relax. Pero como no disponíamos de mucho tiempo para estar en él, hicimos una excursión al "paso del Ángel", que disfrutamos también mucho, acompañados de Augusto (nuestro guía). Conociendo cascadas, caminando por el río... nos gustó mucho. Yo hice de bufón grupal, metiendo la pierna hasta la rodilla en un pozo y demás caídas que originaron infinidad de risas y reconfirmaban una vez más, que cuando quiero puedo hacer el inútil con mucho arte.

Con nuestro guía AugustoY ahora estamos en Cartago con unos amigos de Arkaitz... navarricos (y una madrileña) unidos en la ciudad. Bastante tranquila (sin especial encanto, pero una parada diferente). El viernes salimos a bailar... creo que nunca había bailado en pareja tanto, jajaja. Bueno, bailar... o al menos intentarlo. Pero sobre todo, disfrutando de la compañía: Momentos absurdos, risas y juegos que le devuelven a una a la infancia.... "txuletón! jía, aupa el oso yogui.. a ti te lo digo coleguita"... jajajaja
Con mucha pena dejamos ayer atrás Panamá. La última semana la pasamos conociendo Portobelo y El Valle, pasando los últimos días en la capi, conociendo algo más la ciudad, el canal de Panamá y dando paso a las despedidas.
El Valle, Panamá
Parece que esté por Bertiz, que no? jajajaTuvimos que despedirnos de Ainhoa y Andrea, esas majísimas voluntarias pamplonicas (nos vemos en Iruña!) y nuestra muy querida Miriam (te extrañamos!). De todas formas, no todo fueron despedidas, también pudimos reencontrarnos con Nico, que lo conocimos en Bocas del Toro. Nos encontramos de casualidad! un gusto volver a verte!
Reencuentro con Nico en la capi (Nueva york? Benidorm? No! Panamá)Y ahora que estamos en Colombia... cómo describiros nuestra sensación inicial? maravillados! profesando amor eterno a los colombianos (y no sólo por lo guapos que son... má qué rico! jajajaja), sino por la amabilidad de sus gentes! te dan ganas de agarrarlos, darles un abrazo y un beso. Ya te pueden hacer esperar media hora porque el sello de entrada al país te lo pusieron mal (como me pasó, que me dejaban 0 días de estancia en el país. jajaj), que los esperas con tranquilidad, paz y una sonrisa en la boca.
Y qué decir del barrio de La Candelaria de Bogotá... precioso! encantados de estar en Colombia, y frotando las manos del tiempo que nos queda acá. Y ya planeando las siguientes visitas para los próximos días, antes de encontrarnos con unos amigos de Arkaitz.
Este país te invita a que te desprendas de tus prejuicios sobre él. Colombia está infravalorada...
Llevamos apenitas dos semanas en este país y una ya se siente como si llevara una eternidad! seguimos en Chame junto con Ainhoa y Andrea, dos pamplonicas muy majas que están de voluntarias aquí. Planeando qué podíamos hacer, decidimos movilizarnos y crear el Komando Nafarroa (hay que propagar nuestra esencia allá por donde una pasa), para ir en busca de un poquito de paz y tranquilidad a.... Bocas del Toro, un lugar rodeado de playas maravillosas de más aguas cristalinas, arena blanca y peces de colores.
Komando Nafarroa rumbo a Bocas del Toro
Estuvimos 4 días y la verdad que era como para quedarse otro tanto. Haciendo snorkel (insisto, me maravilla!), y estuvimos en la "playa de las estrellas" donde... a que no adivináis qué había? Estrellas de maaaaaaaaaaaar!!!! vimos hasta un pez toro (muy chulo) y otros peces de colores, el más gracioso, uno que era el defensor de las estrellas de mar, que no nos perdía de ojo cuando nos acercábamos... jajaja.

Conocimos alguna playita, de esas feas en las que la arena es blanca y fina, y el agua es tan cristalina que puedes verte la tibia y el peroné. Sufrimos mucho, deseando inmolarnos en esas playas en las que podías tumbarte dentro del agüita.
Digamelóóóóóón???Sin olvidarnos que nos aventuramos en Kayak por el mar (no hay documentos gráficos, sorry). Y cómo no, también salimos un poco de marcha, al rico ronsito cargadiiiiiiiiito, que costaba beberlo... estuvimos en un bar en el muelle "Barco hundido" muy grande...
Y cómo no, conociendo gente, desde el majísimo Nico de Zaragoza, a un meloso Argentino (guapo como él solo, pero.. haciendo honor a la fama que tienen algunos argentinos, jajaja), hasta un Canadiense que no sabía saludar. Llegamos a la conclusión de que nos asesinaría a la noche mientras dormíamos... pero tuvimos suerte y no lo hizo... seguro que esperó a su siguiente víctima...
La vida en panamá está llena de paz, tranquilidad y momentos en los que te dices "esto es vida"
Qué se puede decir de este país? así de primeras... a modo de haceros sentir lo que es estar aquí, me viene deciros que calor (de ése que te quita el sueño), humedad (mucha mucha mucha. Amatxo, me acuerdo tanto de ti, jajaja) y gente que ha tenido una infancia dura, en la que sus padres nunca les enseñaron a sonreir. Bueno, esto no es una generalidad, sólo se puede generalizar a los panameños que trabajan de cara al público. Sonrisas? eso no existe! amabili...qué? y cuando te topas a algún ser agradable y sonriente, estoy ya arrodillándome para pedirle matrimonio.
La llegada a este país fue un poquito.. no me gustaría definirla como catastrófica, pero sí de hacer mucha mucha mala hostia, con perdón de la expresión. Ya desde Colombia nos tocaron la moral, y en Panamá otro tanto, entre la imposibilidad de cambiar euros a dólares y alguna tontada más. Pero ahora ya estamos en nuestra salsa, yendo de aquí para allá en bus, levantando la mano para parar al primer bus que pase por la carretera para ir al destino. Nada que envidiar tiene la organización de
transporte público panameño al nuestro (me recuerda al peruano, y supongo que se impondrá del mismo modo a Latinoamérica en general).
Que quieres ir a la capi? vas a la carretera y cuando ves acercarse un bus, levantas la mano, te para y le dices "a Panamá", y allá te subes de manera improvisada, sin necesidad de ajustarte a estrictos horarios. Amada anarquía horaria... este tipo de cosas son con las que dices... QUÉ MARAVILLA!
Por lo demás, nuestra primera escapada la hicimos a Pedasí. Un pueblito pesquero sin mucho que ver, pero desde el que pudimos acercarnos a Isla Iguana, una paradisíaca isla declarada refugio de vida silvestre. Una islita con dos playas de arena blanca, aguas cristalinas repletas de corales y peces de colores, sacados de un documental del National Geographic.
La isla, repleta de iguanas (de ahí le viene el nombre), cangrejos enormes multicolores, ermitaños que intercambian su concha por un tapón rojo de plásticocomo casa y aves fragatas.

Pudimos hacer un poquito de Snorkel. Arkaitz andaba como pez en el agua. Yo en cambio que soy un poco moñas, al principio me acojoné y me rajé. Después probé en la otra playa, que cubría menos... y ahí ya me maravillé viendo peces loro (pero qué grandes! yo ahí andaba sola en el agua diciéndome "coño! qué grande! alaaaaaaa") y otros peces cuyo nombre desconozco pero que me encantaron. Repito en cuanto pueda sí o sí.
Para hacer Snorkel... hay que tener estiloY ya mañana vamos a Bocas del Toro, unas islas paradisíacas del caribe...ya me muero de ganas de ir, sólo me quita la vida pensar en las 10 horitas de bus que nos vamos a zampar. Pero qué carajo, la ocasión lo merece!